Banana + toffee = banoffee. Detrás de este nombre divertido se esconde uno de los postres más irresistibles de Inglaterra, inventado en los años 70 en un pub de Sussex: una base de galleta bien mantequillada, una capa gruesa de caramelo tipo dulce de leche, plátanos frescos y un domo de nata montada espolvoreada con chocolate.
¿Lo mejor de todo? No requiere cocción. En 30 minutos de preparación y un paso por el frío, obtienes un postre espectacular que pone a todos de acuerdo. También te damos el truco para que los plátanos se mantengan impecables hasta el momento de servir.