El quatre-quarts es un pastel bretón cuyo nombre proviene de su composición: cuatro ingredientes en partes iguales, mantequilla, azúcar, huevos y harina. Esta simplicidad lo convierte en un pastel fácil de recordar y de preparar. Su miga densa y mantecosa, su corteza dorada y su sabor intenso lo han convertido en un clásico de la merienda.
El secreto de un quatre-quarts esponjoso está en la mantequilla bien cremosa con el azúcar y en los huevos incorporados uno a uno. Se pesan los huevos para ajustar los demás ingredientes a su peso, lo que garantiza el equilibrio.
Las cantidades y los pasos detallados se indican en la ficha de la receta de esta página.