La mousse de limón es el postre fresco por excelencia: un lemon curd casero ácido, aligerado con una crema batida aireada, para una textura de nube que se derrite en la boca. El equilibrio entre la acidez viva del limón y la dulzura de la crema lo convierte en la conclusión perfecta de una comida de verano o de una cena copiosa.
La receta es de una simplicidad desarmante: una crema de limón exprés, una chantilly, un gesto delicado para ensamblarlas, y 3 horas de paciencia en frío. Para decorar con ralladura, merengue desmenuzado o frutos rojos según el deseo del momento.